lunes, 9 de febrero de 2009

Entre la interculturalidad está el gusto...


Desde que tengo uso de razón, no he podido comprender porque existen diferencias entre las personas; quienes son las personas que se encargan de hacer las diferencias… en la clase de Derecho Internacional Público con el Dr. Alsina, nos mostró un documental de lo ocurrido en Ruanda 1994, hechos que yo desconocía hasta ese entonces, pero poco a poco revisando la historia salió a relucir que las diferencias que habían entre estas dos etnias, Hutus y Tutsis; dichas diferencias provenían de los Belgas, quienes introdujeron un carné étnico (1934) que otorgaba a los tutsis mayor nivel social y mejores puestos en la administración de aquel entonces, por lo que acabo institucionalizando las diferencias sociales. Es de esta forma que para clasificar a las diferentes culturas, se basaron en este dichoso carnet para asesinar. Ahora me pregunto yo, si no hubiera existido este carné, habría habido esas matanzas? Aunque no podemos contestar ninguna pregunta que contenga la palabra “hubiera” porque ya pasó, pero me atrevo a decir que esas muertes no existirían si no fuera porque hicieron una clasificación de etnias basado en su status social, recursos, pertenencias, puestos administrativos, partidos políticos, entre otros.

Considero que si en nuestra mente no existen diferencias sociales, étnicas y culturales, para nosotros todas las personas serán iguales y podremos convivir unos con otros sin ningún problema, no existirían los choques culturales porque lo diferente de otra persona lo veríamos como si alguien es más alto o más gordo o colocho o pelo liso. Las diferencias las crean las sociedades y las personas resentidas que tras el paso del tiempo, de generación en generación, les crean que somos diferentes y que deben exigir sus derechos, como lo que ha pasado con los indígenas. Si los niños crecieran pensando en que todos somos iguales, con oportunidades diferentes, no habría diferencias entre ladinos e indígenas, pero quieren seguir viviendo con la idea de que son las minorías excluidas, rechazadas y olvidadas de la sociedad y así no salen de ese círculo vicioso que los entierra más en vez de salir adelante.

Creo que uno de los compromisos de los próximos gobiernos es ayudar a que la sociedad se integre como una sola sin hacer divisiones entre una y otra, simplemente reconocer que somos una nación con diferentes necesidades y que debemos hacer esfuerzos unos con los otros para respetarnos y convivir en paz y armonía, aunque sé que esto no es algo que sea fácil, pero debemos resolverlo con el diálogo, la escucha mutua y la sinergia. Es importante mencionar que la interculturalidad no solo se refiere a la interacción de un alemán y un español, sino de la interacción entre un rico y un pobre, un niño y un anciano, un liberal y un conservador, entre otros. Como bien diría por allí, Benito Juárez, el derecho ajeno es la paz.

Para terminar, mientras en nuestra mente pensemos que todos somos iguales con características diferentes, los choques culturales serán menos y las convivencias serán mucho más agradables y sobre todo la adaptación será la manera más fácil de eliminar dichos choques porque ya tendremos en nuestra mente la idea de la interculturalidad.

1 comentario:

  1. en todo orden hay poder... la discriminación y diferenciación corresponde a formas de dominación y/o supervivencia.

    Yo apoyo la multiculturalidad..

    saludos!!

    http://apocrifasia.blogspot.com

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